Beneficios de la sauna

Por Juan G 0
24 febrero 2017

La sauna es actividad que se realiza en un espacio cerrado a temperatura muy elevada. Existen dos tipos dependiendo de la humedad y temperatura, la sauna seca y la sauna húmeda. La sauna produce efectos muy positivos sobre el organismo, activando la circulación sanguínea y eliminando toxinas. Normalmente se toman con fines higiénicos y terapéuticos. Vamos a ver ahora que diferencias hay entre los dos tipos.

¿Qué tipos de sauna existen?

Sauna seca o finlandesa

Es de origen Finlandés. Originariamente se crearon por motivos higiénicos ya que la elevada temperatura favorece el aumento de la transpiración y como consecuencia se abren los poros de la piel con lo que se eliminaran toxinas, bacterias y grasas.

La temperatura suele oscilar entre 70 y 90 ºC, pudiendo alcanzar incluso los 100 ºC y la humedad generalmente no supera el 20%, de ahí su nombre sauna seca.

Una sauna consta de una cabina y una estufa. Habitualmente la cabina es un recinto de madera con 2 o 3 bancos a diferentes alturas y una estufa cubierta de piedras que calienta el recinto y que permite producir vapor al echar agua sobre ellas. A medida que subimos de altura la temperatura es más alta siendo el banco mas alto el mas caliente.

Sauna húmeda o baño turco

La sauna húmeda o baño turco es un baño de vapor caliente donde la temperatura ronda normalmente los 55ºC, no superando generalmente los 60ºC con una humedad elevadísima que oscila entre el 90 y 100%, produciendo efectos beneficiosos similares en algunos aspectos a los de la sauna finlandesa. Pero diferentes en otros que vamos a ver a continuación.

¿Cuáles son los Beneficios de la sauna?

Estimula la circulación sanguínea. Al aumentar la temperatura de la piel el corazón bombea más rápido para enfriarla con lo que se también se dilatan los vasos capilares superficiales y así se disminuye la presión sanguínea.

Desintoxicante. Las altas temperaturas facilitan la dilatación de los poros de la piel y el aumento de la sudoración, con lo que se favorece la eliminación de toxinas, suciedad, bacterias, grasas e incluso alcohol.

Beneficia el sistema respiratorio. El calor dilata los bronquios con lo que se desobstruyen las vías respiratorias. Esto favorece a personas con bronquitis, asma, problemas de expectoración y en particular a fumadores.

Reduce los dolores articulares y musculares. El ambiente cálido ayuda a paliar dolores relacionados con artrosis, reuma, dolores de columna, contracturas e incluso jaquecas.

Reduce el estrés. Al tomar una sauna se liberan endorfinas. Las endorfinas son sustancias que produce nuestro cuerpo que atenúan los dolores y producen una sensación de bienestar por lo que nos ayudara a desestresarnos y también beneficiara a personas que padecen insomnio.

Sociabiliza: Aunque parezca extraño, es muy habitual hacer contactos dentro de un spa por lo que también es muy recomendable para llevar a tu pareja, grupo de amigos o simplemente para estar rodeado de gente y conocer nuevas personas.

Diferencias entre sauna finlandesa y baño turco

Aunque ambas tienen efectos similares, el baño turco funciona mejor si lo que deseamos es mejorar nuestra respiración ya que en el aire existen productos especializados para abrir las vías respiratorias. A diferencia de la sauna el baño turco limpia mejor la piel ya que en el entorno de este existen pequéñas particulas de agua caliente (vapor de agua) que están en contacto constante con nuestra piel y esto favorece a su limpieza.

¿La sauna adelgaza?

La respuesta mas inteligente es depende:

El hecho de perder agua por la sudoración nos hace perder un peso que a posteriori vamos a recuperar con la ingesta de líquidos por lo que en un principio no adelgaza de la manera en que mucha gente piensa. Aún así el hecho de estar dentro de una sauna aumenta la circulación sanguínea y el rítmo cardiaco, esto es debido a que el organismo lucha por restaurar la temperatura corporal constantemente por lo que si el tiempo de exposición es prolongado el cuerpo se somete a un sobreesfuerzo que posibilita la perdida de calorías sobretodo si realizamos varias sesiones de tiempo prolongado.

Por lo tanto la respuesta es:

Tiempos cortos no adelgaza.

Tiempos prolongados o reiterativos con sobreesfuerzo por supuesto si adelgaza.

Contraindicaciones de la sauna

No deben tomar una sauna las personas que tengan las siguientes alteraciones o estados.

  • Problemas de corazón como infartos, arritmias, descompensación cardiovascular, etc.
  • Hipertensión.
  • Problemas venosos como varices agudas y insuficiencia venosa.
  • Tensión arterial baja.
  • Fiebre
  • Inflamaciones internas graves como hepatitis y nefritis.
  • Glaucoma.
  • Personas que hayan tenido una trombosis cerebral
  • Embarazadas en sus tres primeros meses y con historiales de partos prematuros.
  • Bebes.
  • Personas con enfermedades infecciosas o que tengan hongos.

Recomendaciones para ir a la sauna

No existen reglas fijas para tomar una sauna, hay mil maneras y lo iréis aprendiendo con el tiempo. Normalmente cuando vayáis a un spa o a un gimnasio, si sois novatos el monitor os van a indicar lo que tenéis que hacer, no obstante os vamos a dar unos breves consejos para que la experiencia sea lo más placentera posible. La sauna es beneficiosa para todo el mundo, y solo bebes y personas con enfermedades graves deben evitarla. Pero si existen algunos consejos que consideramos importantes:

Llévate una toalla y calzado. En la sauna el uso de toallas es obligatorio así que no hay excusas, hay que llevar una toalla si o si. El calzado no siempre es obligatorio pero muy recomendable ya que dentro de cualquier spa, es muy probable que puedas contagiarte de hongos al ser lugares con zonas humedas y calientes, el cultivo perfecto para estos organismos. Por lo que llevad al menos unas chanclas para evitar esto.

Hidrátate. En una sauna sudarás de lo lindo así que asegúrate de beber mucho líquido. El agua o una bebida isotónica es muy recomendable porque en el sudor también se pierden muchas sales minerales.

Relájate, ponte cómodo y olvídate de todos tus problemas cotidianos. Respira tranquilo y no te pongas nervioso, para realizar una sesión larga debéis estar tranquilos porque el hecho de agobiarse con el calor os hará salir muy rápidamente. El truco está en tranquilizarse y el ritmo respiratorio ayuda mucho a eso.

Utiliza productos mentolados: Existen infinidad de productos de calidad para utilizar en saunas. La mayoría están enfocados a abrir las vías respiratorias y a impregnar la piel de olores y sustancias mentoladas que pueden ser refrescantes y beneficiosas para tu organismo. Pero cuidado, dependiendo de su composición química pueden tener contraindicaciones por lo que selecciona muy bien estos productos.

Utiliza un gorro de sauna: Aunque parezca una tontería, la mayoría de mareos producidos en la sauna vienen por un sobrecalentamiento de la cabeza. Esto puede provocar un mareo intenso que generalmente se pasa al poco tiempo y que se puede combatir con agua fria directamente en la cabeza. Por eso es recomendable el uso de un gorro especial de sauna. Este nos protegerá el pelo y la cabeza de las altas temperaturas por lo que os lo recomiendo aunque sea poco estético, la salud es lo primero.

Disfruta de la tranquilidad después de una sauna y la sensación de haber limpiado tu cuerpo y tu espíritu. Esperamos que estas recomendaciones os animen a empezar a gozar de la sauna y sus beneficios y a los que ya la conocéis que sigáis disfrutándola.

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autor: Juan G

Deportista semiprofesional federado en especialidades de Natación, Volleyball, fútbol, baloncesto, atletismo, artes marciales, rugby, entrenador y especialista en fitness de competición durante más de 20 años.

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