Correctores de postura ¿son eficaces?

Por Juan G 0
06 julio 2019

Uno de las enfermedades mas habituales del siglo 21 son las conocidas lesiones posturales, y es que seguramente a lo largo de tu vida hayas sufrido alguna vez o sufrirás dolores de espalda y problemas o problemas derivados de malas posturas reincidentes ya sea por el tiempo que pasáis delante del ordenador, vuestra manera de caminar o simplemente de estar erguido. Estos malos hábitos pueden generan contracturas y dolores musculares crónicos que elevan vuestro nivel de estrés, y empeoran en cualquier caso tu estilo de vida. La persona que los sufra sabrá muy bien de que estoy hablando.

Por otra parte, vemos bastantes productos correctores posturales sobretodo en internet que tienen como objetivo corregir la espalda a nivel general o en diferentes partes motrices, algunos a precios bastante económicos y otros modelos a precios algo más caros. La pregunta que me imagino que os hacéis es, los correctores de espalda ¿son realmente eficaces?.  Dejad que os lo cuente.

 

Para comprobar algo así no he tenido mas remedio que hacer los deberes y probarlo. Para eso me he decidido a comprar un modelo en concreto el “Sports Laboratory ® PRO+ Corrector de Postura Espalda” a través de amazon, que sirve tanto para hombre como para mujer, y os voy a contar tras un mes de uso mis impresiones y valoraciones.

MI PROBLEMA

Yo he hecho deporte muchos años, pero en mi vida laboral paso la mayor parte del tiempo delante de un ordenador. Al ser una persona diestra, manejo el ratón con la mano derecha, y muchas veces, por distracción apoyo mi peso mayoritariamente en ese brazo. Tras años y años con esa postura desequilibrada, empecé a notar que después de pasar horas delante del PC, sentía una leve molestia en la espalda, que no daba importancia, pues tampoco era un dolor insoportable. Pero siempre la misma molestia en el mismo punto.

Con los años el problema se agravó siendo cada vez mas difícil mantener la postura delante del ordenador. Compré una máquina de masaje, y visitaba el fisioterapeuta cuando el dolor me impedía vivir con calidad. Me he dado masajes con pelotas de goma en el punto para aliviar el dolor, he aplicado hielo en el punto de la contractura y aunque consigo aliviarme momentáneamente, el dolor vuelve tarde o temprano, y lo peor de todo es que ya no es necesario estar delante del ordenador para que eso suceda. Tras hacerme unas pruebas médicas y ver que no había nada grave. Decidí buscar los ejercicios físicos contra mi dorsalgia derecha, que pudieran ayudarme a fortalecer mi espalda, eliminar el dolor, o al menos a prevenirlo. Y es el punto en el que me encuentraba antes de probar el corrector.

PRIMERAS IMPRESIONES

Tras comprar el producto que llegó en un par de días lo primero que me sorprendió fue su sencillez y ligereza. Estamos hablando literalmente de 4 cintas con un par de velcros, que mas bien parece una estafa a primera vista. Aún así, decidido a probar el producto, lo desenvolví del plástico y lo ajusté por primera vez. Me resultaba cómodo y nada pesado, pero no sabía si después de muchas horas lo seguiría siendo. De todas maneras no tenía opción así que iba a tener que ponérmelo para trabajar.

Mi plan era de probar este producto durante un mes, para ver que resultados da. Si después de ese tiempo no notaba nada abandonaría completamente, y por supuesto haría una mala review de él, lo cual es un fracaso tanto para mi como para vosotros. A partir de aquí te cuento como fué:

¿CÓMO SE AJUSTA EL CORRECTOR?

Este modelo tiene un ajuste sencillo con dos velcros, que debemos pegar una vez puestos. Lo más importante es que ambos queden pegados a la misma distancia en ambos lados, para que nuestra espalda esté completamente recta. Lo más complicado es ajustar esa distancia, pues apretarlos más o menos significa poder aguantar más tiempo con él o menos.

Nuestro objetivo es aguantar con él todo el tiempo posible, por lo que si está muy apretado no váis a ser capaces (os lo digo por experiencia), así que desde mi punto de vista es mejor apretarlo un poco al principio e ir apretando progresivamente en el tiempo, sin que esté excesivamente apretado, pero sin llegar a ser excesivamente cómodo, pues el corrector debe hacer su función.

MI EXPERIENCIA EN 4 SEMANAS

PRIMERA SEMANA

Las primeras semanas de uso son las más complicadas, pues el corrector hace la fuerza contraria a la postura natural de tu espalda y al principio puede llegar a ser bastante incómodo. Al estar bastantes horas con él, puede provocar una sensación de agobio, pero en ningún caso iba a rendirme tan fácil. Como dice Arnold, “no pain, no gain” así que lo usaría todo el tiempo posible durante las horas que pasaba en el ordenador.

Una de las claves debía ser el ajuste correcto de los velcros, pues a más ajustados, mas fuerza ejerce pero también resulta más incómodo, al apretar con más fuerza. Iba a tener que aprender la relación entre estas dos cosas y ver como ajustar la presión con el tiempo de resistencia que puedo soportar.

Tras la primera semana de adaptación, sin ver grandes cambios aparentes en mi lesión, si notaba que ya el corrector postural ya no me molestaba tanto, y había conseguido el ajuste perfecto que ejercía presión, pero sin ser demasiado doloroso, lo cual me permitía poder aguantar todo el tiempo necesario para seguir esperando algún resultado.

SEGUNDA SEMANA

La segunda semana fué la peor para mi, pues no notaba ningún cambio, y tenía que aguantar el corrector durante horas. Siendo sincero, no pensaba que el producto pudiera conseguir nada, porque ya habían pasado dos semanas y la verdad que tampoco es que tuviera ninguna mejoría. Aún así como estaba decidido a hacer el review del producto, seguí con el plan.

TERCERA SEMANA

Fué a la tercera semana, cuando el corrector ya formaba parte de mi rutina de trabajo, y aunque a veces deseaba quitármelo, cada vez se volvía más fácil aguantar la presión. Fué en esta semana donde empecé a notar que pese a estar horas y horas delante del ordenador, ya no sentía la misma intensidad en la contractura, y aunque no lo creáis, esa pequeña diferencia ha sido un cambio maravilloso y motivador para continuar usando el corrector. Los que no tenéis este problema no os imagináis lo que es vivir con algo así.

CUARTA SEMANA

En la cuarta semana, ya podía decir con seguridad que notaba una mejora.  Mi lesión comenzaba a revertirse y sentía que mi postura es mucho mas erguida que cuando no usaba el corrector. Ahora también lo combino con ejercicios específicos, para combatir el problema con dos estrategias diferentes y la verdad que he conseguido resultados esperanzadores, aunque admito que he mantenido una actitud luchadora y positiva en todo momento, lo cual ha ayudado para conseguir estos resultados.

CONCLUSIONES

Tras un mes aproximado de uso del corrector de espalda, os puedo decir que no es un producto mágico, sinó que requiere de tu esfuerzo y perseverancia para conseguir resultados. Si eres del tipo de personas que luchan cuando tienen un problema, creo que es un producto que puede funcionarte, pero si en cambio no eres de ese tipo de personas, no te lo recomiendo para nada. Tu constancia es el factor mas importante y el que desequilibrará la balanza para acabar con tu problema, pero el corrector no tiene eficacia, si no se usa siempre. Al igual que el fitness conseguirás resultados mientras mantengas tu empeño y seas capaz de superar los peores momentos.

La verdad que estoy muy contento, y no esperaba que un producto tan “barato” pudiera ser efectivo contra un problema como el dolor de espalda. La gente que esté pasando por un problema similar y que no haya conseguido solucionarlo haciendo todo lo posible, debería probarlo como una opción más para poder curarse, porque raramente un problema como este desaparece sin más. Lo dicho para mi ha sido un gran descubrimiento.

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autor: Juan G

Deportista semiprofesional federado en especialidades de Natación, Volleyball, fútbol, baloncesto, atletismo, artes marciales, rugby, entrenador y especialista en fitness de competición durante más de 20 años.

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